Miserables palabras que distinguen la verdad del odio,
son acertijos de la mente que alguna vez ensenaban la salida.
Llevo puesto el abrigo de la rabia para entender que el mundo
es caotico y sin proposito.
Las voces de aquellos que buscan consolarme se desvancen;
como mi voluntad de segundas oportunidades.
Es la lucha de cada dia que me entierra mas en el lodo;
y de alguna forma veo el problema.
La constante lucha no alcanza para lograr la victoria. Ganar consiste en adaptarse a nuevas formas de luchar y buscar la forma de que no exista la necesidad de luchar desde un comienzo.
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